Lunes 24 de octubre de 2001, 12:15 am.
Por fin, pude entrar al apartado de "Creación de entradas", no fue tan difícil acceder hasta aquí con excepción de un detalle: el nombre de mi nuevesito blog y la dirección.
Provisionalmente lo dejaré así, si esta cosa me mueve lo suficiente tal vez le de una especie de uso útilmente ocioso (¿o será ociosamente útil?), el señor tiempo lo dirá.
La interfaz de este sitio ya me es familiar, estuve publicando por algún tiempo para "La Olla Exprezza" (les dejo el link para que visiten el sitio, se siente solito: http://laollaexprezza.blogspot.com/), lástima que lo tuve que dejar porque mi "pequeño procesador gris" no podía con tantas responsabilidades: tareas, tareas, tareas y, lo más importante de todo, existir. No es nada fácil esto de la redacción, es divertido, es adorable, es afición y también profesión, pero cuesta... más cuando uno le tira a lo perfeccionista y se esmera por escribir algo relevante que valga la pena, algo que de preferencia no se haya escrito (al menos no últimamente) y que quizás sea bueno que se lea por ahí...
Y bueno, ¿y por qué hago este primer post en un blog cuyo propósito parece incierto? Por que me lo pidieron... trabajo académico y etcétera. No me quejo... bueno, quizás un poco, no me interesaba realmente abordar el mundo de los "bloggers" tan pronto, pensaba adentrarme después con otras temáticas más personales y de otros tintes. Pero ya estoy aquí, aprovechemos la estadía.
*Recordando cosas*
Ah... qué lindos tiempos cuando publicaba para "La Olla"... bueno, mentira. No eran tan lindos, eran interesantes pero en definitiva no eran lindos. Era un fastidio no poder encontrar un tema para escribir, la frustración de todo escritor me invadía y me iba con ese sentimiento de impotencia a mi "rincón de las aflicciones" personal a lamentarme de tan fatídica desgracia. En fin, espero que mi amigo ya me haya perdonado por haber "saltado del barco" antes de tiempo, ojalá corran tiempos mejores para él y "La Olla".
¡Y la vida sigue! Y aquí sigo... y lo demás también.
Me despido de momento, ya no sé qué más comentar... me retiro antes de empezar a redactar divagaciones profundas que nadie pueda comprender. Parece que la gripe ayuda en este proceso de la exploración del Yo interno...
~Ciao~
No hay comentarios:
Publicar un comentario