Esta
mañana de lunes salí de casa rumbo a la parada del camión.
No me
molestaba que fuera lunes, que otra vez fuera a una rutina inesperada al llegar
a mi estancia de trabajo, pero al levantar la vista al cielo mi optimismo se
elevó y me sentí viva y a la vez conmovida por la fotografía que veían mis
ojos.
He de
decir que Dios es el artista máximo.
Una
disculpa para aquellos que no crean en un Dios, creo que lo estaré mencionando
en esta publicación reiteradamente. Aclaro que respeto ideologías y principios
que respetan y no dañan a las demás personas.
Prosigo.
Vi al
cielo, y fue lo mejor del mundo. Un cielo claro, de un colorido puro, azul
cielo limpio, con pinceladas blancas haciendo las nubes, hechas de tal forma
que parecían plumas suspendidas allá en lo alto, decorando el amanecer ya
avanzado y rodeando una luna que se
encontraba en lo último de su cuarto menguante.
Era
como ver una pintura en “high definition”, mejor que cualquier fotografía en su
máxima calidad de megapíxeles que exista. Era como esa clase de pintura
paisajista que siempre he querido hacer, que me encantaría hacer. También era
esa clase de fotografía que me encantaría tomar con mi cámara, pero que no
puedo tomar por falta de una cámara (y a veces por falta de tiempo).
Ciertamente,
Dios es el mejor artista de todos, todo lo hace espectacular, nosotros humanos
somos los que nos ponemos a observar, a apreciar y a capturar esas obras que ya
están ahí. Y ha habido muchas veces en que nos hemos puesto a emular eso que ya
existe.
Él es
tan genial, que siempre está haciendo una obra diferente cada día, y las hace
en sus diferentes manifestaciones: paisaje, retrato, detalle a “close up”, arte
marino, arte espacial, juego de texturas, juego de colores, arte sonoro, collage
de audio continuo y en vivo… es verdad que aún no le conozco obras digitales
multimedia, pero creo que no los necesita (a menos que nosotros mismos seamos
ese software con el que experimentó alguna vez).
Apreciar
este tipo de detalles, los colores de la naturaleza y las peculiaridades de la
vida, los demás seres vivos que por ahí transitan, animales y personas, me
hacen sentir más contactada con la realidad circundante. La realidad a como
podría ser, no la realidad que todos tratan de manipular para hacerte sentir
mal como individuo promedio. La realidad es muy distinta para cada uno, aplica
igual que la belleza que se observa: ambas dependen de la percepción de quien
la experimenta.
* *
* * * * * * *
Me
alegra tener de vecino, en el edificio de trabajo, a un naranjo alto y
frondoso. Lo único colorido que hay cercas, en medio de los colores pardos de
la ciudad. Y así pasa con el resto de la ciudad, lo único que me levanta el
ánimo son los árboles que pueda haber en el camino, y me alegra tener un recorrido
donde pueda ver diferentes tipos de ellos y de diferentes colores.
A
veces, cuando tengo que salir a comprar comida en plena jornada, voy a un
puesto de sándwiches y jugos. Me he topado con que ese establecimiento tiene
como inquilinos extras una pequeña colonia de pájaros. Esos pájaros tienen un
poco menos de miedo que los pájaros normales. Se acercan lo suficiente como
para que puedas observarlos a detalle y por un buen periodo de tiempo. Creo que
hasta piden comida, de repente se quedan en un punto, silbando, volteando hacia
los lados como esperando que migajas de pan caigan hacia ellos en el suelo.
Lo
malo de los pájaros es que ensucian todo. Eso sí, son tan lindos y llenos de
gracia (para que se entienda, son
agradables a la vista).
Ver
todas esas cosas después de una cansada sesión de trabajo te hace recordar que
vale la pena estar vivo, que es una oportunidad única y que no todo en la vida
es trabajar y ganar dinero. Uno debería vivir plenamente, no sólo sobrevivir en
la vida. Sobrevivir es estar solamente trabajando, ganando dinero, gastando
dinero, trabajar para seguir ganando dinero para seguirlo invirtiendo para
ganar más dinero… preocupándose por todo, preocupándose todo el tiempo por el
mañana… es una de las cosas más tristes que le puede pasar a una persona.
Creo
firmemente que existimos para crear momentos, ser felices y no arrepentirse de
ello.
¿Qué
es “vivir” para ustedes? Me gustaría conocer diferentes puntos de vista, ya que
son diferentes universos de los que se puede aprender mucho.
~ Ciao ~
Leerte con música de Sakanaction es como un viaje sin sustancias alucinógenas
ResponderEliminarextraño los viajes con maruchan al aire libre...
EliminarY me consta que con Sakanaction se viaja a lugares insospechados, pero no lo he experimentado más allá de escucharlos en el camión. Se me antoja como para un día lluvioso de primavera.
Vivir, aun no se el verdadero significado, creo que sin saberlo lo siento y se lo que es pero no a conciencia, diría pero creo que vivir, es reír, aprender, aprovechar cada rayo de luz cada gota de lluvia, amar a todos y a todo y si, Dios es un artista :D
ResponderEliminarCreo que muy apenas y vemos la punta del iceberg, sobre lo que realmente es vivir.
EliminarAun así, cuando realmente estamos viviendo es cuando no nos cuestionamos a conciencia si estamos desperdiciando el tiempo o no, simplemente juegas, te ríes, disfrutas de lo que haces aunque no estés haciendo nada.
Dios es el más grande artista que haya existido, quien de cada pincelada forma su más grande obra maestra: El universo. Vivir, creo que es disfrutar y ser feliz, independientemente de lo que la sociedad impone como "vivir"
ResponderEliminarY nunca me olvidaré de Eréndira...
EliminarEl modelo de vida que propone la sociedad es más bien un modelo de sobrevivencia. Y se nota "de pies a cabeza" en el estilo de vida de un individuo promedio: el tiempo que invierte, la casa donde vive (y donde apenas y vive, sólo la usa para dormir y comer), las distancias que recorre, los hobbies que tiene...
Pero a pesar de ello, siempre hay algo más, que no requiere dinero, no requiere de talentos, no requiere de reconocimiento por parte de multitudes. Simplemente hay que fluir.
Dicen que la vida te va llevando por donde debes pasar, sólo hay que fluir y todo llega en su debido momento, no antes y no después: en su preciso momento.